Abrir un plazo

Cómo contratar IPTV

En esta página no hay carrito ni formulario de tarjeta, así que contratar no se parece en nada a comprar en una tienda. Cierras el plazo en un mensaje y lo pagas una vez. Aquí está la secuencia entera: qué decides tú, qué te dicen antes de que se mueva el dinero, qué llega después y a qué te ata y a qué no te ata un año.

Contratas eligiendo cuántas pantallas tienen que reproducir en el mismo momento, acordando un plazo de doce meses en un chat y pagando un único importe por él. Un año son €59 con una pantalla, €89 con dos y €119 con tres. Ese pago ocurre una vez. Nada se renueva solo, no queda ninguna tarjeta guardada y en esta web no hay ninguna cuenta que cerrar después. Las credenciales suelen llegar a tu hilo en menos de veinte minutos.

Contratar sin botón de pago

La primera sorpresa es el carrito que falta. Casi nadie en este mercado tiene uno, y la razón es aburrida más que siniestra: los esquemas de tarjeta tratan la categoría entera como de alto riesgo, así que las pasarelas corrientes que hay detrás de una tienda normal son difíciles de conseguir y fáciles de perder. En el sitio de la pasarela hay una conversación seguida de un enlace de pago, y la conversación, bien llevada, te cuenta muchísimo más de lo que te contaría un carrito.

Reducido al hueso, el pedido tiene tres piezas móviles y solo una es una decisión de verdad. Tú eliges el número de pantallas. El soporte declara el plazo, el último día y el importe para abrir otro. Después un solo pago lo cubre todo y se te monta una suscripción. Fíjate en lo que no aparece en esa lista. No se abre ninguna cuenta. No se archiva ninguna tarjeta. No se crea ninguna autorización permanente, lo que significa que después no existe nada capaz de sacar dinero en silencio una segunda vez.

Esa ausencia es el sentido de esta web y no una nota al pie. Una suscripción que no te puedes olvidar de cancelar es un producto distinto de una que sí, aunque la imagen del televisor sea idéntica. Pone la carga de acordarse en nuestro lado y no en el tuyo: si los doce meses no merecieron la pena, tenemos que convencerte otra vez desde cero, sin ninguna relación de cobro haciéndonos el trabajo.

Antes de los pasos, las líneas rojas. Abrir un plazo necesita cuatro cosas y nunca necesita el resto. Cualquier cosa de la mitad de abajo de esta tabla es una petición ante la que hay que frenar, no una que se acomode por educación.

Lo que pide el pedido Por qué lo necesita un plazo de doce meses ¿Se lo doy?
Cuántas pantallas tienen que reproducir a la vez Es la única variable de todo el pedido, y fija el importe para los doce meses enteros
Un número de WhatsApp o Telegram Por ahí viaja todo: las credenciales, la fecha de fin y cualquier arreglo que necesites en el mes siete
Un nombre, o cualquier cosa a la que respondas Archiva el plazo bajo algo buscable, para que un mensaje la primavera que viene no empiece con un interrogatorio
Con qué piensas ver la tele De ahí sale la aplicación que te indican, y también el juego de instrucciones que viaja con el acceso
Una dirección de correo Solo si prefieres guardar el justificante en otro sitio que no sea un hilo de chat. Nada depende de ella Opcional
Una contraseña para una cuenta en esta web No existe ninguna cuenta. Aquí no hay dónde entrar, así que no hay nada que proteger ni que cerrar No
Datos de tarjeta tecleados en la conversación De eso se ocupa la página del procesador. Nadie sentado a un teclado tiene por qué tenerlos nunca No
Permiso para volver a cobrarte más adelante Un plazo de doce meses termina caducando. Nada de él necesita autorización para sacar dinero por segunda vez No
Documentos de identidad o una foto de la tarjeta No se envía nada, no hay verificación de edad y no se concede crédito, así que no hay nada contra lo que verificar No
El compromiso

Lo que cuestan doce meses, una vez

Tres planes y tres importes publicados para un año entero, cada uno pagado una sola vez. Las pantallas simultáneas son la única diferencia entre ellos, y la cantidad cambia sola a tu propia moneda.

Individual
1 pantalla
€83 €59 / año −29%
Un televisor y nadie esperando turno
Un solo cobro · el mes trece nunca llega solo
Doce meses, un solo cobro y ninguna tarjeta guardada
Unos 28.000 canales y 300.000 títulos a la carta
El acceso llega a los pocos minutos de entrar el pago
Contratar por WhatsApp
EL MÁS CONTRATADO
Pareja
2 pantallas
€120 €89 / año −26%
Dos habitaciones, o la tele y un móvil a la vez
Un solo cobro · el mes trece nunca llega solo
La misma biblioteca que el año de una pantalla
Una segunda emisión funcionando a la vez
Tus mensajes adelantan puesto en la cola del chat
Contratar por WhatsApp
Casa entera
3 pantallas
€157 €119 / año −24%
Tres personas que nunca se ponen de acuerdo
Un solo cobro · el mes trece nunca llega solo
La misma biblioteca que el año de dos pantallas
Una tercera emisión funcionando a la vez
La instalación repasada contigo, pantalla por pantalla
Contratar por WhatsApp

Cuánto tarda de verdad cada fase

Activación instantánea es la frase a la que recurre todo el mundo en este mercado. En ningún sitio es del todo cierta, y conocer los tiempos honestos importa: evita que una espera rutinaria de veinte minutos parezca un desastre, y hace reconocible un silencio de dos días por lo que es.

El dinero es la parte rápida. Lo que consume los minutos visibles de después es alguien montando la suscripción, abriendo un canal para confirmar que de verdad se ve y escribiendo los datos a mano. Eso es más lento que un script y bastante menos propenso a mandarte un acceso con un carácter de menos. La fase genuinamente lenta no suele ser la nuestra: es instalar una aplicación y convencer a un televisor de que se enganche a una conexión decente.

Abajo tienes qué esperar en cada punto y de qué depende realmente cada fase. Casi todas las quejas por un arranque lento acaban viviendo en una de estas filas y no en un problema de verdad.

Fase Cuánto suele tardar De qué depende en realidad
Cerrar el número de pantallas y el plazo Dos o tres minutos Lo que tardes en decidir entre una, dos o tres pantallas. En el pedido no hay nada más ajustable
Conseguir por escrito la fecha de fin y el importe de renovación Un solo mensaje Un soporte que conoce sus números los teclea directamente. Dudar en este punto ya es una respuesta
Pagar el importe único Segundos con tarjeta o monedero Un primer cargo transfronterizo lo cuestiona a veces tu propio banco, que es prudencia y no una avería
Montar y comprobar la suscripción De 5 a 20 minutos Una persona la crea y pone un canal para confirmar que va. Más lento que un script y bastante más fiable
Que las credenciales lleguen a tu hilo Justo después Responde en la misma conversación si no aparece nada. Nunca salgas a buscar otro contacto con un nombre parecido
Instalar una aplicación y entrar De 10 a 30 minutos Depende casi todo de tu aparato y de tu cableado. La suscripción ya está viva antes de que esto empiece
Saber si le encaja a la casa Una noche cargada La carga es la única prueba honesta. Cualquier servicio del mundo parece impecable a las once de la mañana

Un pago cubre el plazo entero, lo que sale más o menos a €4.92 al mes en el plan de entrada y a unos €7.42 en el de dos pantallas. Esas cifras mensuales existen solo para que puedas compararnos con algo facturado por meses: aquí no se cobra nada mensualmente, y el número anual es el único que sale de tu cuenta. Los tres están en la página de precios.

Contratar en seis pasos

Esto es todo, de principio a fin. Suele llevar menos de media hora, y los dos pasos que te protegen son los menos técnicos de la lista.

1. Calcula cuántas pantallas tienen que reproducir a la vez

Una pantalla significa un aparato reproduciendo algo en un instante, no un aparato en total. La aplicación puede estar en todas las pantallas de la casa tengas el plan que tengas; lo que compras es cuántas de ellas pueden reproducir en el mismo minuto. Dos le cubre cómodamente a casi todos los hogares. Acierta con esto primero, porque es lo único de todo el pedido que cambia el importe y porque es además lo único que puedes ajustar después sin empezar de nuevo: las condiciones están en cambiar de plan.

2. Pide primero la fecha de fin y el importe de renovación

Escríbenos por WhatsApp o Telegram, o pulsa el botón de pedido de cualquier ficha de plan, que no hace nada más ingenioso que abrir ese mismo chat con el plan ya escrito dentro. Después pregunta tres cosas antes de que aparezca ningún enlace: en qué fecha termina el plazo, cuánto costarían otros doce meses y si queda alguna tarjeta archivada después. Quieres una fecha, un número y la palabra no. Un vendedor que manda el enlace de pago antes de contestar tiene la secuencia del revés, y la secuencia es la pista.

3. Cierra el plazo en el chat y paga una vez

Con esas respuestas en el hilo, el pedido se cierra con palabras y se paga con un importe que cubre los doce meses enteros. Llegue por tarjeta, por Apple Pay o Google Pay, por PayPal o en criptomoneda, la cifra es idéntica y el plazo no se altera. Lo que importa aquí es lo que no se crea: ningún mandato recurrente, ningún perfil de pago guardado, ninguna autorización permanente esperando calladita al mes trece. Solo está el cargo único, y después nada.

4. Lee lo que vuelve antes de instalar nada

La respuesta debería traer las credenciales más una descripción llana de lo que compraste: el número de pantallas, el plazo y una fecha de caducidad real escrita como fecha. Compara esa fecha con el calendario antes de acercarte a un televisor. Es la única línea que demuestra que te dieron doce meses y no una duración de prueba que se agota en quince días, y a un soporte honesto no le cuesta nada declararla. Lo que compran doce meses está desglosado en qué incluye una suscripción.

5. Instálalo en todos los aparatos que tengas

Hay dos formatos posibles y cuál te toca depende de la aplicación. Algunos reproductores quieren una dirección de portal con un usuario y una contraseña debajo; otros aceptan una sola línea larga de suscripción y de ahí sacan todo. Ponlos en lo que tengas: la pantalla grande del salón, una tableta, los móviles que haya en casa, un aparato en el cuarto de invitados. Las instalaciones no se han contado nunca; solo cuenta la reproducción en el mismo instante. Las instrucciones aparato por aparato están en la página de instalación, y casi todos los líos de la primera noche resultan ser de wifi y no de suscripción.

6. Pruébalo una noche cargada de la primera semana

Elige una noche con la red apretada, pon los diez y pico canales que la casa ve de verdad y quédate en directo un rato. La carga es la única prueba que significa algo. Hazlo la primera semana, mientras cualquier postura sobre reembolsos siga aplicando y mientras el soporte tenga fresco tu pedido: las condiciones están escritas en la página de reembolsos en lugar de negociarse desde cero en una ventana de chat seis semanas después.

Tres cosas que dejar atadas antes de aceptar

Casi todo lo que sale mal en una suscripción sale mal al final y no al principio, y todo se puede atajar en los dos minutos previos a comprometerse. Estas tres caben juntas en un solo mensaje.

Nada de esto exige saber nada de televisión. Es el equivalente en suscripciones a leerse la última página antes de firmar.

El final es una fecha, no una duración.

Un año contado desde un punto de partida sin concretar no es un año, es una discusión esperando su turno. Pide la fecha de calendario en que las credenciales dejan de autorizar y después compárala con lo que informe tu reproductor al entrar. Que las dos coincidan es la prueba.

El importe de renovación se dice ahora, no luego.

El año que viene sale barato de prometer hoy y caro de prometer con honestidad. Consigue el número mientras el vendedor todavía quiere tu negocio, en el hilo y por escrito. El nuestro es el mismo importe que el primer año, y está impreso en público para que no se pueda mover en silencio.

Nada sobrevive al último día.

Ninguna tarjeta guardada, ninguna autorización rodando, ninguna cuenta abandonada con tus datos dentro. Pregunta qué pasa si no haces absolutamente nada cuando termine el plazo. La respuesta que quieres es que caduca; cualquier cosa más larga que una frase merece leerse con mucho cuidado.

Con las tres en la mano queda muy poco que pueda sorprenderte en el mes trece. Sin ellas dependes de que un desconocido te dé de forma voluntaria una información que le cuesta dinero dar.

Una suscripción que hace fácil marcharse está afirmando algo sobre sí misma. Dice que los doce meses tienen que merecer la pena por sus propios méritos para volver a comprarse, porque no hay nada más reteniéndote. Es una manera más difícil de llevar un negocio y mucho más cómoda de ser cliente.

Qué llega, y qué no debería llegar nunca

Vuelven dos cosas separadas. Una es el justificante del dinero, con un importe, una marca de tiempo y una referencia, emitido por el procesador y no escrito por nadie de aquí. La otra es la suscripción en sí, que aterriza en el chat en el formato que espere tu reproductor: dirección de portal más usuario y contraseña, o la variante de una sola línea.

Escrita al lado, en frases corrientes, debería ir una descripción de lo que ahora tienes: el número de pantallas, el plazo y el día en que caduca. Esas tres líneas son todo tu contrato, y son la razón por la que el hilo merece guardarse. Hazles una captura. Cuesta diez segundos y convierte una conversación amable en algo que puedes señalar después, que es justo lo que casi nadie se molesta en hacer hasta la tarde en que le hace falta.

Lo que nunca debería llegar es otra petición de dinero. Ni cuota de activación, ni cargo por desbloquear, ni una mejora obligatoria antes de que aparezcan los canales que ya has pagado. Una segunda exigencia después de un pago completado es la señal más clara de que el primero no fue una venta de verdad, y es mucho mejor saberlo ahora que de pie delante de un televisor que no arranca. El resto de esas señales están recogidas en si una suscripción es segura.

Un solo cobro, y después no se guarda nada
VisaMastercardAmerican ExpressMaestroDiscoverPayPalApple PayGoogle PayAmazon PayiDEALCriptomoneda + más
El acceso llega en minutos, no en días Configuración explicada con usted en el chat, sin coste

El mensaje que deja cerrado el plazo entero

Casi todas las discusiones de este mercado ocurren en el mes doce y no en el mes uno, y casi todas se evitan con un solo mensaje enviado antes de que se mueva ningún dinero. Se escribe en veinte segundos y no exige saber cómo funciona la televisión.

El valor está menos en las respuestas que en cómo llegan. Un vendedor con una operación real contesta con tres hechos cortos, porque ya los sabe y decirlos no le cuesta nada. Un vendedor que piensa mover el número más adelante contesta con calidez, o con un párrafo, o con la seguridad de que eso se arreglará cuando se acerque el momento. Las dos respuestas sirven.

Mándaselas las tres a quien estés considerando, a nosotros incluidos.

  • ¿Qué día deja esto de funcionar? Repite la fecha que te den, para que quede en el registro dos veces.
  • ¿Cuánto me costaría un segundo año? Un importe ahora vale más que una tranquilidad después, siempre.
  • ¿Queda algo guardado que pueda volver a cobrarme? Ni tarjeta, ni mandato, ni autorización esperando al fondo.

Las nuestras, publicadas en vez de cotizadas en privado: doce meses son €59, €89 o €119 según las pantallas, y al final no queda nada enganchado; otro año cuesta el mismo importe; y no hacer nada lo termina, porque no hay ninguna tarjeta guardada que pudiera hacer otra cosa. Las mismas respuestas están en la página de precios y en las preguntas frecuentes, que es toda la razón de imprimirlas donde cualquiera pueda comprobarlas.

Lea las condiciones, no la lista de canales

Nuestros doce meses frente a las dos cosas con las que se suele comparar

Las listas de canales se parecen bastante mire donde mire. Lo que de verdad cambia es la forma del compromiso: cuántas veces le cobran, qué queda guardado después y cuánto esfuerzo cuesta marcharse.

Comparado con
★ Condiciones más claras Vendedores de IPTV anónimos Cable y satélite
Coste por mes repartido en el año €4.92 €4–14 €45–80
Veces que le cobran al año Una Doce o más Doce, más añadidos
Tarjeta guardada después Ninguna Casi siempre Por defecto
Se renueva sin preguntar Nunca A menudo Automáticamente
Precio visible antes de escribir Solo presupuesto por chat Solo precio de entrada
Deporte y las grandes veladas Dentro del año Se cobra aparte Paquete extra
4K real, no SD reescalado Poco frecuente Solo en el plan alto
Aguanta una noche de mucha carga Se corta Limitado
Funciona con lo que ya tiene en casa En parte Su descodificador, alquilado
Tiempo entre contratar y ver Unos 5 minutos Cuando contesten Una fecha de instalación
Permanencia mínima Ninguna Ninguna 12–24 meses
Qué implica marcharse No hacer absolutamente nada Perseguir a un desconocido Una llamada de retención
Lo que cuestan doce meses de verdad
IPTV Subscribe · un solo cobro desde€59/ año
El cable más las aplicaciones de streaming €560–950/ año

Una cifra, y con ella entra todo: los canales, el deporte mientras ocurre, las grandes veladas de combate de pago, el catálogo a la carta entero. No hay equipo en préstamo, ni funciones reservadas a un plan más caro, ni una fecha de renovación olvidada esperando para cobrar otra vez en el mes once.

Empezar una suscripción No guardamos nada suyo, así que el mes trece solo existe si usted lo pide.

Los mismos doce meses, montados de tres maneras

Un año de televisión es una compra que se puede estructurar de formas salvajemente distintas, y la estructura decide más que el precio. Las tres formas habituales merecen verse una al lado de la otra, porque las diferencias entre ellas solo se hacen visibles en el momento en que quieres salir, que es el peor momento posible para descubrirlas.

La primera forma es la conocida: sin fecha de fin, con una tarjeta archivada y un cargo que se repite hasta que alguien lo para. Cómoda, desde luego, y la mayor fuente de disgustos de este negocio, porque una renovación que nadie eligió activamente es una de la que te enteras después, al precio al que hubiera derivado la cifra mientras tanto.

La segunda es de la que hay que irse. Una suscripción de por vida no se puede financiar: las señales cuestan dinero todos los meses para siempre y un pago único no. La promesa no es generosa, es una aritmética que solo cuadra si el vendedor piensa desaparecer. La forma tres es la que se usa aquí, y la tabla de debajo las pone a las tres juntas sin favorecer a la nuestra.

En el momento de comprometerte Una suscripción rodante sin fecha de fin Una oferta de por vida Los doce meses de aquí
A qué estás accediendo Un acuerdo abierto sin ninguna fecha de fin dentro Acceso permanente, prometido por alguien sin manera de financiarlo Doce meses, con el último día nombrado por escrito
Cómo termina Solo cuando te acuerdas de ir a pararlo Cuando la operación cierra, que es más o menos el modelo de negocio Solo, en la fecha que te dieron al principio
Quién decide sobre el año que viene El vendedor, una mañana en la que nadie te consultó Nadie, porque nadie cuenta con seguir abierto Tú, desde cero, contra un importe ya publicado
Qué queda archivado después Una tarjeta, viva justamente para que el cargo pueda repetirse Lo que se entregara aquel día, fuera donde fuera Nada en absoluto: aquí no llega ninguna tarjeta que guardar
Qué hace el importe con el tiempo Trepa en renovaciones a las que no asististe Da igual, porque solo hay un pago Se queda donde dice la página de precios
En qué consiste marcharse Una vía de baja, luego una oferta de retención, luego otro formulario No hay nada que dejar ni a quién avisar No hacer absolutamente nada el último día
Qué puedes demostrar meses después Lo que hoy quiera enseñarte el área de cliente El recuerdo de una conversación y mucha buena voluntad Un hilo con el plazo, el importe y la fecha de fin
Dónde está publicado el número Una tarifa que se puede revisar sin avisar a nadie Inventado por comprador, en privado, y nunca repetido En la página de precios, antes de que hables con nadie

La pega honesta va aquí y no en letra pequeña al fondo. Un plazo fijo significa que tienes que acordarte de él. No hay ninguna tarjeta manteniendo el televisor encendido en silencio mientras estás liado, así que un año que termina en mitad de una buena semana termina igual, y tendrás que mandar un mensaje para continuar. Nos parece un intercambio que merece la pena. Si de verdad prefieres que algo se renueve solo sin preguntar, es una preferencia razonable y esta no es la suscripción adecuada para ella.

La primera noche

Pagar no es el final de la operación. La noche siguiente es el momento más barato para descubrir un problema, porque el pedido está fresco, cualquier postura sobre reembolsos está en su punto más fuerte y el soporte sigue muy pendiente de ti. Merece la pena hacer cuatro cosas.

1
Guarda el hilo y el justificante.

Captura el total acordado, la fecha de caducidad, la respuesta sobre la renovación y la referencia del pago. Cuatro imágenes en una carpeta. Ese es todo el expediente de prueba para cualquier cosa que pudieras necesitar plantear, y nunca volverá a ser tan fácil de reunir.

2
Comprueba la fecha de caducidad dentro de la aplicación.

Casi todos los reproductores la imprimen en una pantalla de cuenta o de información. Compara lo que dice con el año que pagaste. Cualquier cosa que se quede corta es un error, y esta noche es el momento barato de plantearlo: en el mes once ya nadie recuerda la conversación.

3
Abre los canales que ves de verdad.

No el recuento de canales, sino la docena que usa tu casa, incluido el deporte en directo si es por lo que estás aquí. Confirma que cada uno se reproduce y no solo que aparece en una lista, porque aparecer en una lista no le cuesta nada a un vendedor.

4
Pon un canal en directo con la red cargada.

Entre semana, de nueve a once y media, y a ser posible con un partido importante en marcha. Cualquier proveedor del mundo se ve inmaculado a media mañana. Solo la carga te dice cómo van a ser los once meses que quedan.

Si algo va mal, repórtalo de inmediato y con precisión: qué canal, a qué hora, en qué aparato y si algo más se comportó igual. Un informe concreto se resuelve esa misma noche. Uno vago se convierte en una discusión sobre tu router.

Y si sencillamente no le encaja a la casa, dónde quedas respecto al dinero está publicado en la página de reembolsos, así que nunca es algo que se discuta conversación a conversación.

Empezar una suscripción

Tres mensajes, una conversación y el año ya está en marcha

No hay contrato que firmar, ni cuenta que crear, ni domiciliación que autorizar. Usted dice cuántas pantallas necesita la casa, le pasamos el importe y los datos de acceso vuelven por el mismo chat. Lo que empieza ahí dura doce meses y después se acaba, sin más.

Paso 1
Diga cuántas pantallas
Una sola habitación o toda la casa a la vez
Paso 2
Pague los doce meses
Tarjeta, PayPal, Apple Pay, Google Pay o criptomoneda
Paso 3
Le devolvemos el acceso
Unos cinco minutos después del pago, en el mismo chat
Funcionando la misma noche Nada se renueva si usted no lo pide

Qué debería decir realmente el justificante

Un justificante no es una cortesía. Es el documento que le entregas a un tercero: al banco que está detrás de tu tarjeta, al formulario de una reclamación, o a tu propia memoria dentro de once meses, que para entonces habrá extraviado los detalles. Puede aparecer como recibo del procesador, como mensaje o como las dos cosas. Sea como sea, hay ocho puntos que conviene tener por escrito.

  • La moneda y el importe al céntimo. Lo que salió de verdad de la cuenta, no la cifra de portada de una página.
  • Una fecha y un número de referencia. Es contra esto contra lo que se abre cualquier reclamación posterior.
  • Qué compraste, en palabras llanas. El número de pantallas y el plazo de doce meses, escritos.
  • La fecha de caducidad como fecha real. No una duración que se espera que calcules tú.
  • Quién cobró el dinero. El nombre del procesador que aparecerá en tu extracto la semana que viene.
  • La confirmación de que nada se repite. Ninguna tarjeta guardada, ningún recobro, ninguna autorización permanente.
  • Dónde volver. El contacto por el que hiciste el pedido, nombrado y no dado por supuesto.
  • El importe de otro año. Escrito ahora, mientras a un vendedor todavía le sale barato prometerlo.

No producir esa lista no convierte a un vendedor en un estafador. Sí significa que de la venta no queda nada escrito en ninguna parte, y una operación que no guarda registro es una a la que nadie puede exigirle nada once meses después. Dónde queda un suscriptor en el plano jurídico se trata aparte en la página sobre legalidad.

Contratar IPTV, respondido sin rodeos

Lo que cuentan los suscriptores

Doce meses después, esto es lo que pasó

Comentarios escritos en inglés por hogares de Irlanda, Reino Unido, Australia, Canadá y Estados Unidos, todos sobre lo que solo se ve con el tiempo: qué dio de sí el año, qué ocurrió en el mes doce y cómo se resolvió quedarse o marcharse.

Month twelve came and nothing happened

That was the whole test for me. The year ran out, the login stopped, and no charge appeared anywhere. I sent a message a fortnight later and started a fresh year because I wanted to, not because a reminder frightened me into it.
Niamh C. Galway

Changed plan in March without a fight

Started on one screen and realised by spring that two of us wanted different things on at once. One message, a small difference to make up, and the second stream was live the same afternoon. No new contract, no reset year.
Tom B. Leeds

They talked me out of the bigger plan

I asked for three screens and was asked, plainly, how many televisions were actually going at once. The answer was one. They sold me the smaller year instead. That is the reason I am writing this at all.
Rachel O. Denver, CO

Moved across without paying twice

I had four months left with a seller who had stopped replying. They set the new year running immediately and told me not to expect anything back from the old lot. Blunt, but at least it was true.
Callum W. Perth

Fifty-nine euros, one line, done

One entry on the statement for the entire year. No small monthly charge slipping past unnoticed, no card sitting on file somewhere waiting for a date. I know exactly what it cost because I only ever saw it once.
Sinead F. Limerick

I asked how to cancel before I joined

Straight answer: let it run out and stop replying. Nobody read me a retention script or pretended there was a form somewhere. A service willing to say that out loud is one I trust with a year.
Hugh P. Ottawa

A hundred and nineteen euros for the house

Three screens, twelve months, and everybody stopped arguing over the remote. Two teenagers, a tablet, the television, and a single figure I could point at when anyone asked what it was costing us.
Bianca R. Sacramento, CA

Broke on a Sunday, fixed on a Sunday

One channel went down mid-evening. I messaged expecting to hear back on Monday and had a working stream in under ten minutes. Support that keeps turning up for the whole year is most of what you are subscribing to.
Fraser M. Aberdeen

Second year was entirely my decision

Nothing was taken between the two. I sent a message, paid the same figure again, and every favourite and setting was still exactly where I had left it. That is how renewing should feel.
Leah D. Adelaide

No account, no password, no upsell

There is nothing to log into on the site, which unnerved me at first and then made complete sense. One conversation, one login for the players, and not a single message across the year trying to sell me a bigger tier.
Vincent A. Halifax
El mismo año, elijas el plan que elijas

Los planes superiores suman pantallas, no canales.

Una pantalla o tres, la biblioteca que hay detrás del acceso es la misma. No se guarda nada para un paquete de deporte, a mitad de año no aparece ningún pack nuevo y en el sexto mes nadie escribe para proponerte una mejora. Tampoco hay una tarjeta guardada con una fecha de renovación apuntada al lado, porque no se guarda ninguna tarjeta.

  • Unos 28.000 canales en directo, europeos y en inglés por igual
  • Alrededor de 300.000 películas y series completas, repuestas cada semana
  • Deporte en directo y las veladas de pago por visión, ya dentro del año
  • 4K de verdad junto a Full HD y HD, nunca SD estirado para llenar la pantalla
  • Una guía que funciona, con repetición en los canales más vistos
  • Servidores dimensionados para las horas punta, disponibilidad publicada del 99,9 %
  • Smart TV, Apple TV, Fire TV Stick, iPhone, Android, Mac y PC
  • El acceso llega a los pocos minutos de confirmarse el pago
  • Un cobro por doce meses: nunca se te pasa nada de forma automática
  • Condiciones de reembolso escritas y legibles antes de comprometerte
Personas de verdad · a cualquier hora, cualquier día del año

Haga las preguntas incómodas antes de suscribirse

Doce meses son demasiados para ir a ciegas. Abra un chat y empiece por lo difícil: qué cubre el año realmente, qué pasa si en marzo quiere otro número de pantallas, cómo es el mes doce y cómo se deja. Use la de las dos aplicaciones que ya tenga en el móvil.

Cuando quieras dar el paso

A qué te compromete de verdad un año de suscripción

Elige el número de pantallas, paga el año de una vez y recibe el acceso en la misma conversación unos minutos después. Tarjeta, PayPal, Apple Pay, Google Pay o criptomonedas — y en cuanto entra el pago, no queda nada tuyo guardado.

  • La cifra está publicada antes de pedirte nada
  • Un cobro por el año, nunca domiciliado
  • Tarjeta, PayPal, Apple Pay, Google Pay o criptomonedas
  • El acceso llega minutos después de confirmarse el pago
  • Unos 28.000 canales en directo y 300.000 títulos a la carta
  • Deporte en directo y las grandes veladas, sin recargo
  • Hasta 4K en Firestick, smart TV, Apple TV y móviles
  • Una persona con nombre a la que reclamar el día que algo falle

€4.92/mes · un solo cobro · se acaba en el mes doce salvo que pidas otro año

Lo que una sola suscripción pone delante de usted
0
Canales en directo
0
Películas y series
0
Hogares suscritos
0
Disponibilidad declarada